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Mantener la alegría para mejorar la actitud emocional

Mantener la alegría para mejorar la actitud emocional

En este artículo hablamos de la importancia de cómo mantener la alegría para mejorar la actitud emocional.

“La vida te traerá dolor por sí misma, así que tu responsabilidad es crear alegría”Milton Erickson

¿Te has dado cuenta que hay personas que….

……. transmiten alegría y energía positiva con su cara?  ……. contagian de alegría la atmósfera del lugar al que llegan? 

……. ante una dificultad se mantienen alegres en lugar de dejarse arrastrar  por la situación? 

…….  han experimentado un dolor intenso y genuino en su vida y poco a poco se han ido recuperando y volviendo a conectar con su alegría natural? 

Pues te diré que la mayoría de ellos tienen, al menos, 3 cosas en común: 

  • Han tomado la decisión de ser alegres. 
  • Saben cómo ponerla en práctica en su vida cotidiana.
  • “Se lo curran” con sus acciones cada día.

La alegría es nuestro estado natural. Mantener la alegría para mejorar la actitud emocional es una decisión que tomamos en la vida y que a base de practicar y repetir cada día se convertirá en un hábito, en una forma de vivir, en una manera de ser y estar en el mundo.

La alegría es el trampolín perfecto para tener una buena actitud ante la vida y ser feliz.

Mejorar la actitud emocional practicando tu alegría

La alegría es nuestro estado natural. De hecho no tienes más que observar a un grupo de niños jugando. Están alegres por defecto. A veces se enfadan, se frustran y están tristes pero el resto del tiempo su emoción recurrente es la alegría. 

Lo cierto es que en el reparto de emociones básicas (miedo, ira, asco, tristeza, calma y alegría) las agradables están en minoría. Y tiene sentido porque hace siglos eran muchas las amenazas que nos acechaban. Estar alegre no ayudaba a la supervivencia. Estar alerta sí ayuda.

Aún hoy en día es importante provocar activamente que la alegría esté más presente en nuestra vida para ayudar a nuestro cerebro a que acceda fácilmente a ella en el día a día.

Por otro lado, la genética y las circunstancias también influyen. Hay personas que tienen la suerte de haber nacido con una predisposición mayor para la alegría y las circunstancias que vivimos también pueden influir en tener o no un estado de ánimo alegre y positivo. 

No podemos cambiar ni nuestra genética ni las circunstancias externas. Se escapan de nuestro control. Sin embargo, la psicología positiva ya ha demostrado que hay un tercer factor que sí depende 100% de nosotros y es en el que debemos centrarnos: nuestros actos. Los pensamientos, los sentimientos, las decisiones, las reacciones y la actitud son lo único que podemos controlar y además determinan la calidad de nuestra vida. 

Beneficios de la alegría

Déjame contarte un poco más sobre los beneficios que disfrutan las personas que han decidido ser alegres independientemente de su predisposición genética y sus circunstancias:

  • Mejora física. 

Las personas alegres duermen mejor, tienen más apetito y más ganas de cuidar su cuerpo. Tienen energía, se muestran más dispuestos y menos perezosos. ¿Has visto como van por la vida las personas que tienen un estado de ánimo bajo? Pues como amebas marinas y arrastrando los pies. Muy típico en adolescentes que están “cansaoooos” pero que si les llama un amigo, rápidamente saltan del sofá y se preparan para salir o jugar en líne). ¿Y los que están alegres? Pues con flow, como con saltitos, ligeros. 

  • Mejora personal. 

Las personas alegres tienen mejor autoestima y confianza.  Utilizan su creatividad y tienen más capacidad de disfrutar. No se dejan afectar por los inconvenientes porque concluyen rápidamente que son temporales.  ¿O no? Si participas en una reunión creativa de lluvia de ideas, como vayas sin alegría prepárate porque vas a participar poco o nada. Estás seco. En cambio cuando estás alegre buscas soluciones a los problemas y eres más proactivo. 

  • Mejora emocional.

Las personas que viven conectadas con su estado natural alegre tienden a ser optimistas, a ver el vaso medio lleno. Son capaces de contrarrestar con alegría esta carga prehistórica heredada de miedo, supervivencia y protección. Tienen más capacidad para sustituir pensamientos y emociones negativas por otros positivos.  ¿O no? ¿Has sido testigo alguna vez de cómo una persona alegre vive sus duelos?  Pues los vive con intensidad, aprende de ellos y en cuanto se recupera vuelve a su estado natural alegre. ¿Y lo contrario? ¿Conoces a alguna persona que se haya acostumbrado a estar mal y viva enganchada a la queja, los juicios  y el sufrimiento?

  • Mejora social.

Las personas alegres tienen relaciones personales satisfactorias. Con su pareja, sus amigos, en el trabajo. Disfrutan de las relaciones y de los intercambios que se producen en ellas. Se centran en lo que el otro puede aportarles y no tanto en lo que no les dan. Yo tengo una amiga que incluso cuando no está pasando por un buen momento, puedes ver en ella su alegría interior. Se le escapa alguna broma, sonríe cuando contesta al teléfono, tiene una palabra agradable, le interesa lo que te pasa.

Decidir ser alegre

Y puede ser que en este punto te estés preguntando ¿pero es posible estar alegre todo el tiempo? Y yo te digo que obviamente no. Si tienes miedo, o te ha ocurrido algo doloroso o triste como una pérdida importante, o una enfermedad grave no será posible. Pero el resto del tiempo……. el resto del tiempo sí. Porque es una decisión: tú decides tener alegría de vivir o no, tú decides que tener un estado de ánimo alegre sea lo normal en tu vida.

Pero sabes qué. No es suficiente con decidirlo porque si no lo acompañas de acciones en tu día a día se quedará en un simple deseo.

Es necesario pasar a la acción, cambiar algunos de nuestros comportamientos, desarrollar nuevos hábitos y eliminar otros viejos. 

Y para eso es fundamental practicar y repetir hasta que nuestro cerebro, que tira de los comportamientos más utilizados en nuestro día a día, tenga automatizados las nuevas formas de funcionar que queremos incorporar en nuestra vida. 

La alegría es mucho más que estar contento

Cuando recibimos una buena noticia, algo nos ha salido bien o nos dan una sorpresa agradable nos sentimos contentos y podemos experimentar alegría. Y es lógico, está bien. Pero no es mérito nuestro sino de ese hecho externo que la ha provocado. El problema es que cuando ese “efecto puntual” pasa habitualmente también pasa la alegría.

El verdadero mérito está en sentirnos alegres también en las dificultades y cuando las cosas no van bien. Porque entre lo que pasa y lo que decidimos hacer con eso que nos pasa existe un espacio en el que podemos actuar. Ahí está nuestro infinito poder. Decidir mantener un estado de ánimo alegre en la vida tiene mucho mérito y depende 100% de nosotros.

Alegría de vivir

Aunque seguramente ya lo sabes, no basta con leer una entrada interesante de blog o escuchar una buena charla motivacional sobre la alegría. Has de practicar y practicar, repetir y repetir, hasta que se convierta en un hábito en tu vida, en una forma de ser y estar en el mundo.

Por si te animas, te cuento algunas prácticas que puedes incorporar a tu vida: 

  • Toma la decisión de mantener la alegría para mejorar la actitud
  • Haz una lista lo más extensa que puedas de por qué querrías ser una persona alegre
  • Elige 1, 2 o 3 acciones que vas a llevar a cabo para lograrlo. Por ejemplo:
    • Trae a tu mente 3 razones por las que puedes estar alegre en tu vida cada vez que te sientas sin alegría
    • Ponte alegre para las tareas irremediables de la vida (hacer la cena, limpiar, conducir hasta el trabajo, tu jornada laboral, etc.)
    • Evita ladrones de alegría como la queja, hablar más de tus penas que de tus alegrías o hablar mal de otras personas
  • Ponte una fecha para empezar
  • Repite y repite todo el tiempo que sea necesario hasta que estos comportamientos se automaticen en tu cerebro, es decir, hasta que hayas desarrollado un nuevo hábito
  • Date aliento a ti mismo cuando falles. No pasa nada por equivocarse. Lo malo es tirar la toalla y no seguir practicando con más ganas

Pues ahora lo sabes, que ya es un primer paso, pero lo importante es que no te quedes ahí porque el conocimiento no es suficiente. Ahora hay que dar el siguiente paso y pasar a la acción. Ahora te toca entrenar. Y si lo haces de forma amena y práctica mejor, porque cuando más te diviertes más aprende tu cerebro. 

Mantener la alegría para mejorar la actitud emocional: nuestra propuesta

Nosotros, en plataforma felicidad, sabemos perfectamente que es difícil cambiar la actitud si no sabes cómo hacerlo. Pero también sabemos que si sabes cómo y entrenas cada día puedes lograrlo y además disfrutar en el proceso.

Y por eso hemos creado un sistema en el que cada día te facilitamos un nuevo entrenamiento para mejorar la actitud. 10 minutos cada día. De forma fácil, segura y asequible.

Así que ya lo sabes. Si lo decides, también puedes llegar a ser una persona que:

  • Transmites alegría y energía positiva con tu cara
  • Sientes alegría y la contagias a las personas con las que interactúas
  • Mantienes tu alegría en las dificultades sin dejarte arrastrar por ellas
  • Reconectas con tu alegría tras haber pasado por una situación dolorosa o triste de la vida

Entra en www.plataformafelicidad.com  y únete ya a nuestra membresía. Podrás realizar el módulo de 21 entrenamientos cómo mantener la alegría para mejorar la actitud emocional. Y disfrutarás de cientos de entrenamientos en otras facetas que te ayudarán a mejorar la actitud y ser cada día un poco más feliz. Nosotros te acompañamos cada día. Ojalá te animes. Nos vemos dentro.

Advertencia: recuerda que lo importante es tu experiencia personal, no lo que te he contado aquí.  Ahora prueba en primera persona y quédate sólo con lo que te sirva para construir tu propio universo de felicidad.

 

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