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Comunicación efectiva que nos une

 

Comunicación efectiva que nos une

En este artículo voy a hablarte de la importancia de practicar una comunicación efectiva centrada en lo que nos une en lugar de en lo que nos separa para aumentar tu bienestar y mejorar tu felicidad social. Te lo cuento.

“El que sabe pensar pero no sabe expresar lo que piensa está en el mismo nivel que el que no sabe pensar”Pericles

Felicidad social para nosotros

En Plataforma Felicidad tenemos claro que, para que cada persona pueda construir su propio universo de felicidad, uno de los pilares imprescindibles sobre el que trabajar es la felicidad social. 

Nos referimos a la creciente necesidad de relacionarnos con personas que no conocemos bien en distintos contextos sociales, algunos virtuales. Las habilidades de comunicación resultan aquí determinantes. La cooperación, el respeto a la diferencia, el espíritu cívico, la responsabilidad personal, posibilitan relaciones sociales felices.

Felicidad individual y felicidad social

La felicidad individual no es algo que se busca y se encuentra sino que se conquista a base de autoconocimiento, conciencia y práctica diaria. 

Y ocurre exactamente igual cuando hablamos de felicidad social entendida como la suma de logros con el objetivo de alcanzar el bienestar de los grupos humanos que comparten, aunque a veces se desconozca, deseos, intereses y necesidades comunes. 

Somos seres humanos que necesitamos relacionarnos para ser felices. Cada gesto y acción individual afecta a los demás y de la misma manera somos afectados por ellos. 

Podríamos afirmar por tanto que nuestra felicidad individual depende de nuestra felicidad social. De hecho, pasamos gran parte de nuestro tiempo tratando de ser aceptados por otras personas. ¿O no?

La comunicación efectiva es calidad de vida

Como dice Tony Robbins “la forma en que nos comunicamos con otros y con nosotros mismos determina la calidad de nuestras vidas”

El tema de la comunicación efectiva es de interés popular y no es de extrañar porque es un motivo de infelicidad que afecta a un gran número de personas. 

¿Te identificas con alguna de estas realidades que te presento a continuación?

  • Tu forma de expresarte te genera conflictos con otras personas. Y el resultado es horrible porque normalmente son personas a las que quieres y las consecuencias no se las deseas ni a tu peor enemigo. 
  • Tu forma de interpretar lo que otros te dicen te genera conflicto a ti. Y el resultado es igual de desastroso o peor. Ni siquiera eres capaz de ver y apreciar las buenas intenciones de la gente que te quiere.
  • No tienes ni idea de cómo parar y dejar de tener conversaciones negativas contigo mismo. Y resulta agotador porque afecta a tu capacidad de concentración y de disfrutar del momento presente. 
  • Te resulta complicado controlar esas palabras negativas que pasan por tu cabeza. Unas veces te las quedas dentro, sin expresar, y esto afecta a tu salud y a tu bienestar. Y otras veces, cuando menos te lo esperas, las vomitas fuera sin poder hacer nada para evitarlo, viviendo desde la reactividad. 

El lenguaje como herramienta de comunicación

Las palabras son muy poderosas. Para bien y para mal. Y por eso es importante aprender a utilizar un lenguaje que cuide de ti y por supuesto de las personas con las que interactúas cada día. 

Poner atención al lenguaje como herramienta de comunicación es un buen principio para construir relaciones contigo mismo y con los demás que sean fuente de armonía y felicidad. Que ayuden a tener esa comunicación efectiva que nos une y que tanto necesitamos en el mundo.

Las palabras están cargadas de contenidos emocionales y son capaces, en milisegundos, de provocar sensaciones, emociones, estados de ánimo, pensamientos que de forma inconsciente están configurando nuestra propia identidad. 

Y no sólo eso. Como dice Luis Castellanos en su libro “La Ciencia del lenguaje positivo”, las palabras son energía y este nivel de energía te permite vivir más o menos tiempo y además determina la calidad de tu vida. 

Cuantas más palabras positivas expresemos y con más intensidad, más longevos podemos llegar a ser. Así que, cuidado con lo que nos decimos a nosotros mismos y por supuesto cuidado con lo que dices a los demás. 

La comunicación con uno mismo

Si quieres tener una buena comunicación con otras personas tienes que comenzar por revisar y cultivar cómo te comunicas contigo mismo. Por mucho que nos empeñemos, es imposible mostrar fuera lo que no tenemos dentro. 

Quizá, la necesidad de comunicarte en distintos círculos sociales, como por ejemplo en tu entorno laboral o en tu círculo de amistades, te haya hecho poner parches y  “fingir” un lenguaje amable y positivo. 

Pero no te engañes, si la forma en que te comunicas contigo no lo es, tarde o temprano te mostrarás tal y como eres. Y seguramente explotarás todo lo reprimido con tu familia y personas de más confianza. 

Tres sugerencias a practicar para mejorar la comunicación contigo mismo:

  • Estar atento al lenguaje que utilizas cuando te hablas. Utiliza en el día a día palabras y expresiones que te ayuden a mejorar la visión que tienes de ti mismo y que te empoderen en lugar de mermarte. Te doy un par de ejemplo: cuando empiece el día puedes decir “a por el día con alegría” en lugar de “a la lucha”, afloja con el verbo ser  “estoy tonto” en lugar de “soy tonto”, cuidado con los “siempres” y los “nuncas”…. 
  • Ampliar cada día el vocabulario positivo que tienes disponible hoy. Intimar con las palabras para darles el valor que en realidad tienen para ti basándote en tus experiencias más agradables del pasado. Y utilizarlas como el motor de cambio que te impulse a construir la forma de vida que quieres en el futuro.  Por ejemplo: si hoy decido intimar con la palabra ternura, me pregunto a primera hora del día. ¿Qué es para mi la ternura? Y la defino con todo lujo de detalles, recurriendo al pasado para rememorar momentos tiernos de mi infancia y también proyectando hacia el futuro, cómo quiero que la ternura esté presente en mi vida. Y desde ahí, me lanzo a vivir el día con la palabra ternura bien presente y llena de significado.
  • Practicar el silencio para poder escuchar la voz de tu alma parando el ruido del diálogo interno negativo que te roba calidad de vida. Dedicar tiempo a preparar citas especiales en las que tener conversaciones de calidad contigo mismo. 

La comunicación con los demás

En la comunicación con los demás, además se añade la dificultad de  conversar con los que piensan distinto. Aprender a hacerlo cuando estamos en desacuerdo.

Dialogar con los que piensan igual quizá resulte fácil pero corremos el riesgo de que nuestras opiniones se vuelvan extremas y homogéneas y no parece que ésto sea lo que necesitamos en nuestra sociedad. 

Quizá una de las claves sea dejar de concebir el desacuerdo como una guerra entre el bien y el mal. Estás conmigo o estás contra mí. Porque así nos polarizamos y el mundo se rompe con agresión y desconfianza. Desafortunadamente nuestros líderes políticos no nos dan ejemplo, así que nos toca tomar de referencia a personas que sí lo practican en el trabajo, en el vecindario ó en otros entornos. 

Otra clave podría ser separar nuestras opiniones de lo que somos. Por ejemplo, a quién votas, si estás o no a favor de la independencia de Cataluña, si ves o no programas del corazón, son gustos, ideas, etc. pero no tienen nada que ver con quien “eres” como persona. 

Separar nuestras ideas de nuestra identidad nos hace libres para opinar sin miedo a ser rechazados, recuperar matices y que las conversaciones se vuelvan posibles. Y desde ahí construir consensos a pesar de las diferencias. 

Más allá de lo que pensamos, quizá tengamos más en común con las personas que piensan distinto pero quieren dialogar que con los que, comparten opiniones con nosotros, pero son intolerantes.

Tres sugerencias para practicar:

  • Promover activamente el pluralismo y la diferencia a través de un lenguaje que cuide y proteja al otro
  • Ser capaces de escuchar lo que no nos gusta y encontrar maneras constructivas de estar en desacuerdo
  • Separar a las personas de sus ideas porque todos merecemos respeto y las ideas tienen que ganárselo. 

Cuál es nuestra propuesta para ti

La buena noticia es que se puede aprender. Hay conferencias interesantes que te ilustran al respecto y que te recomiendo que escuches. La mayoría funcionan, al menos a corto plazo.

En Plataforma Felicidad,  la propuesta innovadora consiste en entrenar cada día, poco a poco, porque el cerebro aprende mediante la práctica continuada. 

Y tu cerebro te va a ayudar en este cambio. En el momento que empieces a modificar tu lenguaje y tu forma de expresar en positivo, él construirá más momentos positivos para ti y creará nuevos recursos en tu percepción del mundo para aumentar tu bienestar. Porque la información que nuestro cerebro tiene “más fresca” es la que recupera con mayor facilidad.

Y entrenando cada día, tus comportamientos se convertirán en capacidades, que a su vez modificarán tus creencias para dar lugar a nuevos valores hasta que formen parte de tu identidad. 

Hemos creado el entrenamiento “Comunicación efectiva que nos une”: 21 días de entrenamiento diario para cultivar tu actitud. 21 herramientas para que puedas entrenar 10 minutos cada día de forma simple, segura y asequible. 

¿Te atreves? Pues suscríbete ya y empieza a construir tu propio universo de felicidad. 

Espero de corazón que esta entrada te haya resultado valiosa. 

Y la quiero finalizar citando a Guadalupe Nogués: “Los humanos inventamos por ejemplo el fuego. Y además después aprendimos a cuidarlo. Quizá deberíamos hacer lo mismo con las conversaciones”.

Advertencia: recuerda que lo importante es tu experiencia personal, no lo que te he contado aquí.  Ahora prueba en primera persona y quédate sólo con lo que te sirva para construir tu propio universo de felicidad.

 

1 comment on “Comunicación efectiva que nos une

  1. Dolores Gil Gomez dice:

    Buenas noches Angel.
    Gracias por indicarme como tengo que hablarme, siempre con frases positivos. Estoy practicando desde el entrenamiento 17, lo repito a lo largo del día.
    Mi energía y mi actitud es seguir esta herramienta tan poderosa, porque se que es bueno para mi y para mi entorno.
    Mi intención es seguir los consejos que me dais, ya que creo firmemente que con estas frases positivas, se enraizaran en mi cerebro y en un futuro no
    lejano saldrá el fruto.
    Mañana , cuando me levante de la cama dire: A por el día con alegría¡
    Muchas gracias. Loli.

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