Blog

Actitud corporal – Gestos y posturas positivas

 

Actitud corporal: gestos y posturas positivas

En este artículo te hablo sobre cómo, entrenando tu actitud corporal a través de gestos y posturas positivas, puedes llegar a cambiar lo que piensas y lo que sientes y lograr mejores resultados. Te lo cuento.

“Perder la confianza en el cuerpo, es perder la confianza en uno mismo”Simone de Beauvoir

Sólo miras tu cuerpo cuando te duele

¿Te has dado cuenta que cuando te miras en el espejo no ves realmente tu cuerpo sino que lo revisas estéticamente? ¿Te diriges a tu cuerpo con un lenguaje poco cariñoso como “me está matando la maldita espalda” o “la garganta siempre me da la lata”? Y ya bromeando un poco, ¿cuánto tiempo hace que no te enjabonas a conciencia entre los dedos de los pies?

Pues eso. Que te has acostumbrado a tener un cuerpo que te lleva para acá y para allá  y al que sólo prestas atención cuando tiene alguna dolencia.

Pues eso. Que das por hecho que tienes derecho a él y cuando te dignas a mirarlo casi siempre es para juzgarlo sin piedad (arrugas, manchas, kilillos, etc.). 

Pues eso. Que te has desconectado de tu cuerpo y no te das cuenta de cuánto puede ofrecerte.

¿No hace falta que siga verdad? Estás de acuerdo conmigo ¿A que sí?

¡Pues si lees este artículo hasta el final, vas a entender perfectamente lo que te estás perdiendo!

El cuerpo es mucho más que un vehículo o un escaparate

Si reflexionas de verdad un momento, verás cómo el cuerpo es mucho más que un vehículo de desplazamiento o un escaparate. Tu cuerpo refleja al instante y sin darte ni cuenta los pensamientos y sentimientos que estás pensando y sintiendo. Tu cuerpo forma un todo con tu mente y tus emociones.

Si piensas que no serás capaz de pasar una entrevista de trabajo, ya estoy viendo tu postura calimera con hombros caídos, pecho hundido y actitud corporal cerrada y, reconozcámoslo, negativa. Posiblemente se confirmen tus miedos y no lo logres.

O al revés, si estás convencida que puedes lograr ese puesto y te sientes segura de ti misma tu postura es expansiva, tu pecho abierto y tu actitud corporal positiva. Vamos que, si cumples los otros requisitos que piden, el trabajo es muy posible que sea tuyo.

Poder sobre los demás vs poder personal

Pero todo esto de alguna manera tu ya lo sabes, o lo intuyes, o incluso ya tienes tus pequeñas estrategias para intentar que no se te note demasiado cuando vas muerta de miedo a una presentación en público, a una cita sentimental con alguien que te gusta mucho o a empezar una conversación difícil con tu hijo adolescente. 

Y es que reconozcámoslo, como dice Amy Cuddy, autora del libro “El poder de la presencia”, nosotros sabemos que lo realmente valioso no es demostrar “poder” sobre los demás. Eso es pan para hoy y hambre para mañana. Nosotros queremos gozar de poder personal para sentirnos seguros y relajados en cualquier lugar y situación. Eso sí es salud y bienestar.

Pero claro a veces vamos tan rápido y estamos tan acostumbrados a dar más importancia al exterior que al interior, que acabamos confundiendo el verdadero propósito y no nos damos cuenta que la meta no es intimidar, sino tener intimidad con una misma.

Tu actitud corporal impacta en tu realidad

¡Y ahora es cuando vas a ver todavía más lo que te estás perdiendo!

Aquí viene la gran noticia: tus gestos y posturas corporales pueden llegar a cambiar tu mente porque una actitud corporal positiva impacta en tu manera de pensar y sentir. Por lo tanto, mejorar tu actitud corporal puede ayudarte a conseguir mejores resultados en distintas facetas de tu vida.

A ver, yo no digo que sea fácil. Es verdad que no hemos aprendido a utilizar el poder de nuestro cuerpo pero sí te digo que se puede aprender entrenando, como todo, y que el resultado compensa con creces.

Pues ahora lo sabes, que ya es un primer paso, pero lo importante es que no te quedes ahí porque el conocimiento no es suficiente. Ahora hay que dar el siguiente paso y pasar a la acción. Ahora te toca entrenar. Y si lo haces de forma amena y práctica mejor, porque cuando más te diviertes más aprende tu cerebro. 

Cuál es nuestra propuesta para ti

¿Y tú dirás, Eva cómo entreno todo esto? 

Bueno, te explico. Yo soy Eva Cámara del equipo de Plataforma felicidad. En nuestra plataforma entrenamos la actitud. Entrenamos la Actitud corporal (que es de la que hablamos en este artículo), la actitud emocional, la actitud familiar familiar y así hasta completar las 12 dimensiones o pilares que hemos configurado. Echa un vistazo pinchando aquí para entender mejor de lo que te estoy hablando.

Y lo que te ofrezco es que entrenes tu actitud conmigo dedicando sólo 10-15 minutos al día.  Pincha aquí y suscríbete a nuestra membresía gratuita para empezar a mejorar tu actitud e ir por la vida más positiva, más alegre, más confiada, más agradecida y en definitiva más feliz.

Yo te acompaño y te doy soporte cada día.  ¡Esto es muy importante! Te recuerdo cada día que seas feliz y así mantengo a raya tu motivación jejeje.

Lo mejor es que pruebes en primera persona si te gusta. Echa un vistazo sin compromiso, tienes poco que perder y mucho que ganar. 

Yo estoy feliz de acompañarte porque sé que a ti también te va a resultar útil. 

Espero de corazón que esta entrada te haya resultado valiosa. ¡Nos vemos dentro! 

Advertencia: recuerda que lo importante es tu experiencia personal, no lo que te he contado aquí.  Ahora prueba en primera persona y quédate sólo con lo que te sirva para construir tu propio universo de felicidad.

 

1 comment on “Actitud corporal – Gestos y posturas positivas

  1. LETICIA MARTÍ NÚÑEZ dice:

    Yo puedo hablar en primera persona de lo muchísimo que me ha ayudado trabajar la actitud corporal para la vida en general, pero muchísimo más cuando he tenido un evento concreto como una entrevista personal o una charla en público. Hacerme consciente de mi cuerpo y utilizarlo a mi favor, (poder prefigurar, qué gestos y qué posturas voy a utilizar) ha sido todo un regalazo, una perla para mi tesoro. De este modo yo llevo las riendas, evito que el caballo se desboque y estoy más preparada para imprevistos. Puedo responder en lugar de reaccionar y se genera una energía favorable que me permite estar tranquila todo el tiempo que dure el evento.

Deja una respuesta